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17/08/2003   " un helicóptero bajo mis pies...."

" por Carlos Bonczok "

La Fiesta nacional del Dorado en Paso de la Patria Corrientes reúne a mucha gente del país amante del aire libre;  su entorno y costas sobre el Paraná, es un buen lugar para realizar todo tipo de vuelos, incluso biplazas para quienes quieran tener una vista distinta del lugar.

Tenes una pasajera.... , me dice Rosana (mi compañera)

Después de breves instrucciones a Maia "mi pasajera", viento orientado del Este, el Bimax en la espalda, 5 pasos y estamos en el aire. Los comentarios no se hicieron esperar, "no te puedo creer....., por favor que hermoso......, esto es un sueño.........".

Inmediatamente Luciano e Ignacio despegan compartiendo la tarde que se empezaba a teñir de colores.

Siempre que salimos a volar las personas nos invitan, desde tierra, a que bajemos en sus quintas o campos, y no falta el que señalando una tira de asado insinúa un "si bajas te convido".

Volando sobre la costa a una altura aproximada de 100 mts. y pese al ruido del paramotor, siento una vibración muy fuerte en el cuerpo, lo que atrajo mi atención de inmediato.....obviamente todo tipo de especulaciones surgen de mi cabeza...el escape se rompió, la pala.....,  algo en la hélice.....etc.etc.etc.

Nunca pensé que mis dudas serian aclaradas de una manera tan sorpresiva.....

Un enorme Helicóptero de la prefectura Naval Argentina, paso por debajo nuestro a unos 50 mts........estimo que a velocidad crucero.

Upss...

No lo podía creer......" estoy arriba de un helicóptero"  

Mi pasajera y su ingenuo comentario " huyyy nunca vi un helicóptero desde arriba", no hizo mas que sacarme otro ingenuo comentario ":  que lindo yo tampoco". 

Evidentemente "quiero creer" que el piloto del helicóptero supo que no iba comprometer aerodinámicamente mi aeronave si pasaba por debajo y con velocidad; pero la sensación inesperada de su aparición desde atrás , bajo mío a tan solo 50 mts, es una experiencia  que no creo olvidar fácilmente.

Con la compleja sensación de querer seguir volando y a la vez aterrizar para comentar lo que había vivido, el vuelo se hizo una eternidad. El despegue parecía estar a 100km, mi corazón apunto de estallar, mi pasajera con una sonrisa constante.

Mi mayor  preocupación era  la posibilidad de que mi "nuevo compañero de vuelo" quisiera sorprenderme  con alguna otra habilidad. Pese a todo esto, decido seguir volando y terminar con el paseo.

Minutos después, aterrizo sin problemas sabiendo que me iban a correr los amigos para todo tipo de comentarios.........

Che... lo viste ?, que Hijo de p..., que sentiste ?, yo creí que te llevaba puesto, etc....

Segundos mas tardes, sentado en una silleta, con el mate en la mano, mirando el horizonte, no sabia que contestar ni agregar a estos comentarios, solo una leve mueca de sonrisa salía de mi rostro como única respuesta a lo vivido.

Se me ocurrió pensar... que sentirían los caranchos que con su vuelo delatan las térmicas, cuando sin pedir permiso los atropellamos con nuestras inmensas naves para aprovechar su fiesta...

En el fondo la escucho a Rosana que dice.....

Tenes otro pasajero.....

   

    "Nuestro compañero de vuelo"                "Maia y yo"